La otra “cumbre”, la preelectoral en Sinaloa

Efrín Klériga

  • López Obrador vuelve a Sinaloa a una semana de elecciones estatales.

Andrés Manuel López Obrador regresó al terruño de sus queridos “seres humanos” del Cartel de Sinaloa, a 10 días de las elecciones para Gobernador en seis entidades.

En semanas recientes ha mostrado que lograr un castrochavismo en México es su única prioridad y que para ello cuenta con la delincuencia, y con reventar las instituciones.

En ese tenor ocurre su postura de sabotearle a Joe Biden su Cumbre de las Américas, con la peregrina premisa de que no debe haber dictaduras, perdón, países excluidos.

Más allá de que la postura obradorista ante EU tendrá repercusiones para el País y sin duda para él mismo, López se muestra cada día más violento y agresivo con sus críticos.

Ya en Culiacán, le reiteró a la delincuencia organizada a valores entendidos, que no cambiará la estrategia en seguridad: “porque nos está dando resultados”

“Se burlaban, y lo siguen haciendo, cuando sostuve que eran mejor los abrazos y no los balazos, y yo sostengo que lo mejor es atender las causas y llamar a todos a que nos ayuden”.

Luego de llamar a los críticos de sus abrazos no balazos, “los muy cretinos”, “desinformados”, López hace como si no supiera que Jóvenes Construyendo el Futuro es otro de los programas fracasados.

No solamente el programa de los jóvenes tuvo este año un fuerte recorte de presupuesto sino que también recortó educación, eliminó al Insabi y al Banco del Bienestar.

La realidad es que las ocho ciudades más violentas del mundo están en México, y que su sexenio acumula 122 mil homicidios, y este año van 72 por día en promedio.

El macuspano mejor dio la machincuepa, y aplicó el “¿yo por qué? Y dijo que el homicidio es delito del fuero común y que a él le tocan solamente los delitos federales.

Claro que no dijo nada respecto a que año con año el Presupuesto de Egresos de la Federación ha ido recortando partidas y aportaciones para la seguridad a entidades federativas.

Tampoco, que la Guardia Nacional y las Fuerzas Armadas tienen la orden de salir corriendo si los enfrentan los seres humanos del Cartel Jalisco Nueva Generación o del Cartel de Sinaloa.

Pero para evitar que la maña deje de movilizar gente y recursos a los seis estados que tendrán comicios el 5 de junio, López les reitera la patente de corzo implícita en es su política de abrazos.

La destrucción de la República es para López una prioridad y cuenta para ello de las huestes morenas, la delincuencia, y los operadores entrenados en el castrismo.

El jueves el Partido de Gobierno inició la destrucción del Instituto Electoral de la Ciudad de México, para evitar que en 2024 la oposición les gane la jefatura de gobierno.

En un procedimiento plagado de ilegalidades, al estilo de Morena, bajo la batuta del dominicano bolivariano Héctor Díaz Polanco, iniciaron la destrucción del IECM.

Todavía no se sabe cómo Díaz Polanco cumplió con los requisitos para ser diputado, pero ahora ya presidente de la Mesa Directiva del Congreso de la Ciudad de México.

El dominicano ha fungido hace años como el enlace entre López Obrador y el chavismo venezolano, y ha sido posiblemente el mensajero del dinero.

Las encuestas muestran que para los mexicanos la inseguridad y la situación económica son los principales problemas del país, pero el aspirante a dictador usa la situación lejos de combatirla.

México ha dejado de considerarse una democracia sana y el índice de democracia de The Economist ha bajado la calificación de 6.2 (muy bajo) en 2018 a 5.6 para 2021 y bajará más.

Pese al fracaso en seguridad en los estados gobernados por Morena, al menos en Quintana Roo, Hidalgo y Oaxaca, los electores parece que querrán suicidarse y votarán mayoritariamente por Morena.

En Tamaulipas y Durango se ha detectado que gente del sur y de Veracruz ha llegado para apoyar a Morena en los comicios, mientras que en las regiones donde domina la Delincuencia, se coacciona el voto.

Seguramente el lunes 6 de junio, como sucedió tras las elecciones de 2021, el tabasqueño le agradecerá a la delincuencia organizada diciendo que la delincuencia se portó bien, no con la ley, claro, sino con la dictadura.

No creo que los electores de Aguascalientes, Durango, Hidalgo, Quintana Roo, Oaxaca y Tamaulipas, ignoren que un voto por Morena es un voto para un narcoestado.