Presea Saltillo

Hoy, al igual que en 2011 y que en 2015, reitero mi propuesta pública de que el Gobierno Municipal de la capital y su máximo órgano deliberativo, el Cabildo, entreguen la presea Saltillo a Neli Herrera, ciudadana ejemplar, que aportó a la obra inconclusa de construir la democracia en Coahuila, aportó más que muchos políticos y servidores públicos cuya labor ha sido socavar la democracia en lugar de fortalecerla. Neli falleció el lunes, desde luego que debió recibir la presea en vida, sin embargo, ahora podría ser post mortem, debo reconocer que no tengo muchas esperanzas de que eso ocurra y es así porque quienes toman las decisiones históricamente se han visto favorecidos por la debilidad democrática y ven como enemigos a personas como Neli cuyo único interés era, para decirlo en buen castellano, igualar las reglas del juego, homologar la cancha y garantizar un árbitro imparcial, aspectos que aún hoy no se han cumplido completamente, pero, plantar todo eso, en este punto de la historia, es equivalente a estar fura del sistema, por eso no espero sensibilidad por parte de la clase política, partida de rufianes, salvo honrosas excepciones; por eso no me sorprendió que no hubiera esquelas en los medios, ni siquiera de los órganos electorales, tampoco de los consejeros del Instituto Electoral de Coahuila, oportunistas y falsos representantes ciudadanos, no me sorprende el vacío y no me sorprende la ausencia pública de cualquier tipo de declaración o manifestación ante la muerte de Neli, pero, que tal si hubiese sido un mimbro de la clase política, ahí sí “tan bueno que era”. Tal vez así sea mejor, que la clase política y la burocracia no enturbien el legado de Neli.

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El club lengua loca

Hoy declaramos formalmente inaugurado el club “lengua loca”, formado por políticos, burócratas y cualquier otros personaje público que haya pronunciado desafortunadas frases y declaraciones que de una forma u otra indican que no tenían la lengua conectada al cerebro, sino a alguna otra parte del cuerpo, voy a mencionar en seguida a tres integrantes, uno de ellos se sumó muy recientemente, pero si ustedes estimados lectores conocen más, no duden en enviarme sus nombres y sus frases por Whats app, con gusto los incluiré en esta columna. El presidente honorario de este club  es un político local llamado Abraham Cepeda, quien durante una multitudinaria asamblea priista tomó la palabra y definió al PRI como un partido “de piernas abiertas”, técnicamente su frase no es falsa, no dijo mentiras, pero si fue muy gracioso y no era lo que quería decir; otro integrante del club es Antonio Garza García, ex Secretario de Seguridad durante el sexenio de Enrique Martínez y Martínez quien al referirse a su integridad y su honestidad dijo que tenía “la cola muy limpia”, bueno, no lo sé, pero muy posiblemente se refería a la popular frase de tener la cola corta, es decir no tener cola que le pisen, se confundió, pero fue también muy gracioso, algo similar le pasó al Gobernador de Veracruz, Cuitláhuac García quien aseguró: “El agua del acuario sabe a pito”, frase que de inmediato remitió a la carrilla en redes sociales, donde lo calificaron de catador o cuando menos le preguntaban que como podía conocer ese sabor, ya luego dijo que él no había declarado eso, pero quien sabe.

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A 20 cuadras.

No cabe duda de que los titulares e integrantes del Instituto Electoral de Coahuila y del Tribunal Estatal Electoral andan como a 20 cuadras del desfile, hoy estuvo en Saltillo Lorenzo Córdova, el Presidente del Instituto Nacional Electoral, y ni por enterados se dieron, o si sabían del evento prefirieron no acudir, lo cual resulta peor. Córdova dictó una conferencia a invitación de los radiodifusores de Coahuila y se refirió a la reforma electoral plantada por la cuarta transformación, de la cual dijo palabras más, palabras menos, que estaba hecha con las vísceras, no con el cerebro, pero bueno, como les comentaba, es increíble la falta de interés  de los consejeros que integran el órgano lectoral local, se entiende que no vean a Lorenzo como su jefe, tampoco a los ciudadanos los ven de esa forma, a ellos les queda claro cómo y porque llegaron al cargo.