Prepare su bolsillo para los próximos 2 años

Lic. Marco Campos Mena

Todos los días vivimos los efectos de esta inflación mundial, sentimos que cada día es más difícil completar lo que consumíamos con regularidad y si algo podemos tener por cierto es que con el paso de los meses esto será cada vez peor.

Mientras disfrutamos nuestro café, viene a la mente aquella anécdota en la que se cuenta que hubo un aumento muy fuerte en el precio del azúcar, pero no quedó allí, pues incluso el taquero aumentó el precio de la orden de tacos y cuando le preguntaron el por qué había subido el precio de los tacos si estos no llevaban azúcar, su respuesta fue un simple “pero mi café sí.”

Entendiendo lo anterior podemos tener una cosa en claro, cada vez que haya un aumento, en general vamos a resentirlo por otros lados aparentemente no relacionados pero que de igual manera se ven perjudicados, al menos indirectamente.

El principal problema en este momento no es ni siquiera el alarmante casi 8% de inflación que enfrentamos, hemos estado peor y con inflaciones de dos y tres dígitos, lo preocupante es que el país está quedándose atrás en materia económica.

El crecimiento de México no llega al 2% pese a la recuperación que sigue dándose y cuando se contrasta con la inflación, vemos que la llevamos de perder, nuestro dinero rinde menos y no circula tanto como debería para lograr que a todos nos llegue un poco.

He aquí uno de los principales problemas, “la austeridad”, esa bandera política, símbolo de la lucha contra los excesos del pasado, ahora es símbolo de destrucción de la economía, parte del problema que hay que combatir para detener la pérdida de poder adquisitivo.

Expliquemos un poco el por qué:

El dinero requiere estar circulando para generar el PIB, incrementar nuestro poder adquisitivo y dar dinamismo a nuestra economía, por lo que un programa como el de la austeridad republicana en realidad hace todo lo contrario y suma al problema como un freno de mano a nuestra economía.

Si con la austeridad dejan de bajar, supongamos, un billón de pesos, aproximadamente un séptimo o un octavo del presupuesto de la federación, es un billón de pesos que no circula entre las manos de los mexicanos, que no da vueltas para dar poder adquisitivo, es dinero parado e inútil.

El problema comienza con la inversión pública directa, misma que es la que hace el gobierno principalmente en obras públicas, mas si no se están haciendo más obras, el dinero no circula.

Y sí, tenemos 3 obras insignia de este gobierno de alto costo, pero que están siendo de poco impacto económico para los mexicanos. Por un lado, el aeropuerto, el cual fue construido por militares para “ahorrar costos”. No hace falta que analicemos la corrupción en la refacturación de los materiales previamente comprados, es dinero que no se pagó a empresas que se dedican a la construcción, que pagan sueldos con los que se sostienen familias de los constructores directos e indirectas de los proveedores.

Tenemos un tren cuyo negocio ha sido vender árboles talados sin reportar qué está pasando realmente con ese dinero y del cual se habla poco en relación con el sobre costo que está teniendo, sin mencionar el impacto ambiental y la posible caída en un cenote al colapsarse alguna caverna, el dinero circula muy poco.

Y tenemos una refinería que acompaña a nuestra mayor fuga de dinero en la administración pública, PEMEX, empresa en quiebra y a la que se le invierten cifras millonarias para pagar su deuda, eso no mueve la economía, solo hace más ricos a los acumuladores bancarios.

La estanflación está pronosticada que dure hasta 2024, pero, ¿Qué es la estanflación y por qué estamos en ella?

Se trata de una situación económica en la que un país se encuentra estancado económicamente, sin crecimiento o muy mínimo, pero a la vez con aumentos constantes de precios, en otras palabras, inflación alta en una economía detenida.

Necesitamos que un economista de verdad tome las riendas de la dirección que lleva nuestro país, de otro modo, nos veremos en una situación harto complicada para la próxima década y muy probablemente se tenga que hacer un reajuste de nuestra moneda.

Estemos al pendiente de estos indicadores, esta inflación va a persistir y nuestros sueldos no van a subir al mismo ritmo, aprendamos no solo a hacer rendir el dinero, sino a multiplicarlo, no dependamos de un solo ingreso y desarrollemos meta competencias para estar siempre vigentes en este mundo en constante cambio, eso nos puede traer más oportunidades que solo hacer lo que ya está establecido.