Fin de una era 

La muerte del exgobernador Eliseo Mendoza Berrueto no deja de tener cierto simbolismo histórico. Hombre del sistema, en los tiempos en que eso garantizaba un 90 por ciento del éxito, creció profesionalmente en la ciudad de México, a la sombra protectora del PRI y de un grupo político encabezado por el primer tecnócrata que llegó a la Presidencia de la República, Miguel de la Madrid Hurtado. Profesor y economista Mendoza Berrueto era dueño de un amplio bagaje cultural y académico de tal manera que para los coahuilenses fue una buena noticia saber que sería Gobernador, en se tiempo las elecciones eran solo un requisito, el PRI era omnipotente y la bendición presidencial era infalible, de hechos las iniciales de su nombre fueron interpretadas por el pueblo como El Mero Bueno. Cuando Eliseo era Gobernador comencé a trabajar como reportero, a los 18 años, de tal manera que fui testigo presencial de su sexenio desde la cobertura informativa de dos escándalos que marcaron su sexenio; el primero de ellos fue el proceso y encarcelamiento de Eleazar Galindo Vara, entonces Alcalde de Saltillo, situación que derivó en el triunfo de Rosendo Villarreal Dávila, primer alcalde opositor en esta capital; en el caso de Galindo Vara no está clara la participación que habría tenido Mendoza Berrueto, sin embargo, era una época en la que el poder de un gobernador era extremadamente amplio y podía llegar sin problema alguno a la procuración y la impartición de justicia. El segundo escándalo tuvo que ver con el extraño deceso del líder magisterial Eliseo Loera Salazar, la verdad oficial fue que se trató de una muerte natural, pero, en ese tiempo corrieron versiones que achacaron el fallecimiento a un jefe policiaco con fama de brutal, un tal Capitán Lugo Castañeda, aparentemente la muerte de Loera Salazar ocurrió tiempo después de que el dirigente insultara públicamente al entonces gobernador, desde luego que el tema tiene tintes de leyenda política, pero algunos hechos son públicos y constatables como las circunstancias de la muerte de Loera y su comportamiento brabucón en ciertas circunstancias. En cuanto a Obra pública en el sexenio de Mendoza Berrueto se construyó el paso desnivel del periférico Luis Echeverría sobre Venustiano Carranza. Tal vez Eliseo no fue un Gobernador particularmente brillante, pero si supo jugar un papel decoroso como exgobernador, fue mejor exgobernador que gobernador, fue discreto y jamás buscó sobresalir cuando el tiempo de hacerlo era para el gobernador en turno, una lección que varios deberían seguir.

Eliseo Mendoza Berrueto muere al mismo tiempo que el PRI agoniza, fueron tiempos que ya pasaron, o que quizá nunca se han ido y permanecerán. La política siempre es la misma, los actores son los que cambian.

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Atáscate ahora que hay lodo

Bueno, cuando se suponía que el protagonista del evento era precisamente don Eliseo Mendoza Berrueto, que en paz descanse, resulta que fue el ex Gobernador Humberto Moreira Valdés, robó (pero no vaya usted a pensar que recursos públicos por lo de la deuda) lo que robó fue cámara y también reflectores, no podía ser de otra manera, verá usted, en primer lugar hace mucho que no aparecía en público y en segundo lugar, al estar frente a las grabadoras de los reporteros no dejó títere con cabeza, repartió a diestra y siniestra, a los de casa y a los de fuera de casa, ahora si que ¡Vénganse todos, qué para todos hay¡ 

Dejó claro que sigue el encono con su hermano Rubén Moreira y aún que no lo mencionó por su nombre dijo que su error fue dejarlo como Gobernador, aseguró que los amigos se escogen, pero los hermanos no, de ahí pasó contra la candidata del PRI en Hidalgo, Carolina Viggiano, esposa de Rubén Moreira, de quien dijo que tampoco las cuñadas se escogen y aseguró que tiene un cirio prendido para que en Hidalgo gane el candidato de Morena Julio Menchaca, atacó sabroso a los expresidentes Felipe Calderón y a Enrique Peña Nieto, dijo que ya no era priista porque lo expulsaron en tiempos de Enrique Ochoa a quien llamó Clavillazo, reconoció que le duele ver la situación en la que se encuentra el PRI, pero defendió al Presidente Andrés Manuel López Obrador, se dijo “retirado” de la política y aseguró que ahora es un microempresario que se dedica a trabajar. Le sobró fuego, pero la verdad eso de que está retirado de la política nadie se lo cree, a otro perro con ese hueso, el tema es para que aspirante jugará Humberto n las próximas elecciones de Coahuila, para Manolo Jiménez del PRI o para Ricardo Mejía de Morena.

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