Comportamiento en análisis

Lic. Marco Campos Mena

Una cosa es la perspectiva que tenemos y otra la realidad, esto es primer pensamiento que tengo y que estoy seguro es determinante para entender lo que está pasando en nuestra región.

Cuando hablamos de comportamiento humano, abrimos la puerta a una gran cantidad de variables que pueden ser la causa de una u otra forma de sobrellevar una situación.

Veamos cómo actúa la sociedad para comenzar a desglosar lo que está sucediendo:

Muchas personas en las vialidades se comportan agresivamente e incluso cuando son ellos mismos quienes ocasionan un percance vial. Véalo usted mismo, alguien se cruza con el semáforo en rojo y si alguien le pita por eso, hay una reacción de enojo en la mayoría de las veces.

Cabe destacar que el comportamiento dentro de las organizaciones no es muy distinto, ya que vemos constantemente la tensión por no perder el empleo y cada vez más estrés por cumplir con los plazos de entrega ante cargas laborales cada vez más pesadas.

Podríamos hacernos hasta este punto la pregunta, ¿Qué detona los comportamientos que tanto caos causan? Y no necesariamente irnos a ver situaciones específicas, sino usando el 80/20 de Pareto darnos cuenta de cuáles son los verdaderos problemas.

Desde un punto de vista cultural, la región sureste no adolece de problemas, se da la bienvenida a todas las personas que vienen de otros estados o países a trabajar y vivir, mas esto nos abre la primera pista, ¿Qué vienen arrastrando desde sus lugares de origen? 

Quizás esta sea la razón por la cual el tráfico está más agresivo, hay quienes aún piensan que viven en una ciudad con un tráfico como el de la ciudad de México.

Si lo analizamos desde el medio ambiente, pudiéramos encontrar un gran problema, cada vez más calor y una sequía que causa estragos.

Desde la perspectiva económica, somos una región privilegiada por los sueldos que son más altos que en la mayor parte del país, pero a su vez, también somos una región con un costo de vida más alto, lo que obliga a las personas a tener dos o más ingresos y no poder disfrutar de su tiempo como es debido.

Finalmente, considero que se debe tomar en cuenta el factor que creo es responsable de la mayor parte de los problemas, el educativo/profesional.

Muchas personas en el país no cuentan con los estudios de calidad mínima para poder entender el mundo a su alrededor, lo que los vuelve susceptibles a enojarse con aquello que consideran simplemente diferente a su opinión, lo cual sucede muy seguido.

Si vemos los libros de texto actuales, resultan más que vergonzosos, las faltas de ortografía son visibles y demuestran que quienes los elaboraron carecen a su vez de las competencias necesarias para desarrollar un trabajo tan importante.

No obstante, quienes cuentan con un nivel más alto de estudios también consideran un descontento generalizado por su entorno, ya que son capaces de analizar a conciencia y sentirse insatisfechos con lo que nos rodea.

Hablemos un poco de lo que vemos y que resulta molesto para algunos y curiosamente “bueno” para otros.

Mientras que se pelea por hacer reformas para cambiar el modelo económico y político de México a uno a conveniencia, sale a la luz una reforma que ahora promocionan en medios, la vergonzosa reforma que elimina el uso correcto del lenguaje en medios de comunicación.

Azi k no c 100tan maaaaal zhi ha sto ce le yama Ynklusion para la jibertad de Xprezi0n… 

o… “oiga ute que si haigando ejta rejorma, ya nu ej lim1té a la Li Be Rta de Xprejuón.”

Aberrante… vemos que el sistema educativo es malo y ahora permitirán que en medios de comunicación se utilice mal el lenguaje, eso es no medir las consecuencias de los actos legislativos.

¡Los niños aprenden por el ejemplo! Ahora podrán tener el pésimo ejemplo que quieran darles para mantener a la siguiente generación ignorante… tal vez la idea es que no se den cuenta del terrible trabajo que está haciendo la secretaria de educación y así no los critiquen…

Esto me lleva al tema final que le comparto hoy.

La reforma que ¡NECESITAMOS URGENTEMENTE!

Si pusiéramos la agenda legislativa en un diagrama Eisehower (diagrama de manejo del tiempo), sin duda en el cuadrante de lo importante y urgente estaría la reforma para la profesionalización del servicio público y los lineamientos profesionales para desempeñar cargos de la administración pública, incluyendo todos los de elección popular.

Y antes de que se enojen todos los defensores de la “democracia” y el “derecho” a votar y ser votado, recordemos que originalmente para que pudiera darse la democracia se debía tener un cierto status que impidiera a los menos calificados a participar en los procesos, evitando así la demagogia, degeneración de la democracia.

Por cierto, el sistema mexicano se acerca más a una oligarquía demagógica que a una república democrática porque siempre son los mismos y siempre prometen cosas que no pueden cumplir, como la famosa promesa de que “a partir del primero de enero de 2018 la gasolina costará $10” …

Nuestros funcionarios en cargos estratégicos actualmente carecen de la formación profesional debida, esto es un detonante para su mal manejo de recursos, poniendo en riesgo la infraestructura misma de todo el gobierno.

Pongamos el ejemplo, el presidente de la república debería ser un experto en derecho, economía y relaciones internacionales, no una persona que dice “no me vengan con el cuento de que la ley es la ley”, “no sé cómo se usa una tarjera de crédito” o que no salga del país a cumplir su función de representante.

En una empresa estratégica es igualmente importante para la toma acertada de decisiones, mas tenemos un ingeniero agrónomo a cargo de un área petroquímica.

¿Aun no lo considera importante? Imagine que le harán una operación a corazón abierto para mantener su salud, pero la libertad ejercicio profesional permite a un ingeniero en sistemas ocupar el puesto de cirujano especializado en el corazón… ¿Qué resultados podría esperar?

Lo mismo sucede con el legislativo, cuya rampante ignorancia del derecho hace que las reformas sean por demás ineficaces y una costosa perdida de recursos y tiempo en el desarrollo de la sociedad mexicana.

La reforma que urge es para limitar, por el bien superior de los mexicanos, los puestos de trabajo y elección popular a personas con un mínimo de competencias y conocimientos acreditados a fin de poder ofrecer resultados positivos, no estar haciendo prueba y error.

Como dije, quizás buscan mantenerle ignorante y la mejor revolución es elevar nuestro nivel educativo, aunque sea por cuenta propia, ¡estudiemos y exijamos la representación digna que merecemos! O implementemos una democracia avanzada en la que quienes reciben apoyos o beneficios del gobierno no puedan votar por verse comprometida su voluntad. 

Si incrementamos nuestro nivel educativo, es un hecho que los valores y respeto harán un gran cambio en el comportamiento social, habrá menos resentimiento y nos podremos enfocar en crecer.