El macuspano perdido en su laberinto o el ocaso del patriarca

Por Efraín Klérica

  • Todo indica que AMLO está dando bocados más grandes de lo que puede masticar….

La defensa de López Obrador por dictadores genocidas como Nicolás Maduro, Daniel Ortega y Díaz Canel, no es panamericanismo sino estulticia y desdoro.

Incluso como arma política para tratar de suavizar demandas por la Ley Eléctrica o la investigación del ICE contra José Ramón, resulta una traición a México.

Es idiota intentar presionar a Washington con el petate de que equidad sería invitar a la Cumbre a dictadores corruptos enemigos de la democracia,

Sí López no sabe que ninguno de los tres dictadores confesos puede ir a EUA, o no lee periódicos o es parte del 60 por ciento de mexicanos que no entiende lo que lee.

Ya Joe Biden había filtrado de que considera a Andrés Manuel López Obrador un líder corrupto y antidemócrata, pues con esta bufonada provee las pruebas.

A casi 42 meses de que asumió formalmente el poder, Andrés Manuel López Obrador ha sorprendido por la defensa que hace de dictadores y mañosos.

Aunque el blacamán tabasqueño ha vivido de la mentira y la simulación toda su vida, y ha clavado la uña por donde ha pasado, cuidar a sátrapas y narcos es confesión.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos acusa en concreto a Maduro, de narcotráfico y de haber recibido millones de USD de la narco guerrilla conocida como las FARC

Nicolás Maduro no puede ir a la Cumbre porque hay orden de aprehensión del gobierno estadounidense que ofrece incluso recompensa de 15 millones de dólares por su captura.

Díaz Canel no puede ir porque Biden se daría un tiro en ambos pies al azuzar a los republicanos de Florida que claramente ya volvieron a sufragar actos de sabotaje en Cuba.

Ortega no iría porque sabe que la prensa lo va a coser a preguntas sobre el porqué condenó a 13 años de prisión a sus rivales políticos a los que no dejó contender por la presidencia

En la Perspectiva Científica, Bertrán Russell dice que “el hombre embriagado con el poder está desprovisto de sabiduría”, y todo apunta a que López es un ebrio consuetudinario.

El sainete obradorista se suma a la afrenta de traer 500 médicos de Cuba, lo que apesta a importar mercenarios, y es un acto mal visto en el exterior y dentro de México.

Los grupos de médicos cubanos siempre deslizan agentes de inteligencia, tanto para que cuiden que no se fugen los médicos esclavos como para construir bases de espionaje.

Estos médicos son considerados “trabajo esclavo”, porque el 90 por ciento de lo que se cobra es para el gobierno cubano y el 10 por ciento para los médicos.

Además, el gobierno de AMLO acaba de despedir a más de 15 mil galenos mexicanos contratados para atender la pandemia, así que lo menos, es traición a la Patria.

El mismo político que ha usado su poder para golpear periodistas como Carlos Loret, el que se niega a recibir a las madres de desaparecidos, se hace el muy humano con los delincuentes.

Este jueves dijo, López: “También se cuida a los integrantes de bandas del crimen organizado porque también son humanos”, como cuidó a Ovidio Guzmán y se inclinó ante su abuela.

En suma, López Obrador actúa sistemáticamente contra la ley al abusar del poder, dejar que se humille a las fuerzas armadas, y envía palabras de aliento a la delincuencia organizada.

Todas estás conductas sumadas a las patadas que le dio a la DEA, van a tener consecuencia, y Estados Unidos tiene un gobierno que jamás olvida a sus enemigos y siempre cobra las afrentas.

Habemus Confitentem Reum …