PALO BLANCO; UNA GUERRA POR EL AGUA ENTRE LA CEAS Y LA CONAGUA QUE VALE 18 MDP

Por Miguel Villarello

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Mientras se deciden a derribarla o rehabilitarla continúa politizado el tema de la presa Palo Blanco en Ramos Arizpe, al grado de que ya alcanzó negativamente a algunos medios de comunicación que dan seguimiento al caso.

Por un lado, el Gobierno del Estado a través de la Comisión Estatal de Agua y Saneamiento (CEAS) está dispuesto a acatar un ordenamiento federal que lleva, por lo menos, 15 años exhortándolo a abrir una parte de la cortina al embalse y que se coloque o construya una compuerta, aditamento del cual carece la presa pues el interior estructural de su cortina fue hecho a base de gaviones.

Por otro, la Federación a través de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y el Organismo de Cuenca Río Bravo de la Conagua (OCRB) que buscan que la presa sea rehabilitada y no destruida.

Aunque se desconoce la fecha exacta, incluso buscando datos electrónicamente en la página de Internet de la Conagua, la controversia surgió a raíz del enésimo ordenamiento, a través de un oficio, que la dependencia federal enviara a la CEAS de Coahuila para que derribarse una parte de la cortina del embalse que es administrado por el Estado y no por la Federación para supuestamente erigir una compuerta y controlar mejor el flujo del agua.

Asimismo, el ordenamiento contempla iniciar una serie de reparaciones al total de su cortina, en la parte superior o corona, que fue construida en 2005 porque presenta fisuras o grietas y está en riesgo de venirse abajo con lo que consecuentemente afectaría a poblados cercanos por la fuerza de su avenida pluvial.

No obstante, el Estado busca con su renuencia que la Federación a través de la Conagua aporte recursos federales, y se establezca una mezcla con financiamiento estatal y municipal para la obra.

Por su parte estudiosos del tema sostienen que no se gastarían más de 20 millones de pesos en derribar una parte de la cortina de la presa, construir la compuerta y retirar el escombro que se obtuviera del derribamiento y que es considerado como impacto ambiental.

El tema, sin embargo, se politizó al llegar el último oficio de parte de la Conagua y que el director del CEAS puso en la mesa ante la opinión pública.

Sin que hasta hoy ninguna de las partes haya emitido opinión basada en informes de expertos en obra hidráulica, el tema fue retomado por los diputados del Congreso local y difundido por los medios de comunicación, al grado de forzar a la Federación a pronunciarse al respecto en lo que parece será un juego mediático del que, en primera instancia, el Gobierno de la 4T trató de sacar ventaja acusando a algunos medios locales de estar publicando información falsa.

La sentencia hacia los medios fue en cadena nacional: “La presa no se va a demoler, se va a rehabilitar”.

LA PRESA

Una presa o represa es una barrera construida sobre un río o arroyo cuya finalidad es embalsar el agua en el cauce fluvial, se construye con materiales como piedra, concreto o materiales sueltos, como gaviones a veces aprovechando una cerrada o desfiladero.

A esta barrera se le llama cortina y la parte más alta corona y donde se almacena el agua se le denomina vaso.

La presa Palo Blanco se encuentra en Ramos Arizpe, a unos 30 kilómetros al noreste de Saltillo pro la carretera 57, está ubicada en el arroyo El Saucillo y corresponde a la región hidrológica 24 denominada Río Bravo-Conchos, por lo que pertenece a la cuenca del Río Bravo 1.

Su construcción inició en 2004, según los pocos registros por medio de investigación de datos electrónicos, y fue inaugurada en 2005 en el sexenio de Enrique Martínez y Martínez, su fin fue la recarga de mantos acuíferos, dotar de agua para consumo humano y apoyar el riego de cosechas de varios ejidos, además de un aprovechamiento deportivo y turístico.

Con número de identificación 5164 y nombre oficial Palo Blanco, en la página de la Conagua en el sitio denominado Sistema de Seguridad de Presas https://presas.conagua.gob.mx/inventario/hnombre_presa.aspxaparecen los datos técnicos de dicho embalse.

Inclusive informa que está ubicada en la región hidrológica Bravo-Conchos en la Cuenca Río Bravo 1, cuya corriente es el arroyo El Saucillo y que el volumen de almacenamiento es de 1 millón 300 mil metros cúbicos de agua.

Sin embargo, especialistas consultados sostienen que la cortina de la represa fue hecha a base de gaviones y carece de compuerta, pero durante 17 años ha servido como retén o captador de agua de lluvia que corre por el arroyo El Saucillo.

GAVIÓN

Hablar de represas de gaviones es hablar de estructuras formadas por la unión de cajas rectangulares de malla de alambre de triple torsión que están rellenas de piedra acomodada, a ellas se les denomina de gaviones y, aunque tienen la cualidad de sufrir deformaciones sin perder eficiencia, presentan una mayor resistencia a la presión hidráulica evitando ser volteadas o deslizadas pro la fuerza del agua que almacenan.

Incluso los gaviones, como técnica de construcción y contención, son utilizados como muros y consisten en integrar cajas o jaulas de mallas metálicas de triple torsión hechas con alambre recubierto y rellenarlas con piedras en diversos tamaños a fin de dar estabilidad a una estructura.

REPARACIÓN 2019

En específico, y de acuerdo con datos de investigación, Palo Blanco fue construida sin autorización o permiso de la Conagua, por lo que aún no se ha iniciado un procedimiento administrativo sancionatorio en contra de quien resulte responsable.

Pero, de no atender los señalamientos de la Conagua, se procedería conforme a las disposiciones de la Ley de Aguas Nacionales vigente.

Además, el embalse presenta grietas transversales en su margen derecha y longitudinales en la corona de asentamientos de la cortina, las cuales aparecieron al poco tiempo de terminada su construcción, aproximadamente en 2005.

Datos más específicos e históricos refieren que la presa Palo Blanco se localiza en la cuenca del río San Juan y existe una veda por tiempo indefinido publicado en el Diario Oficial de la Federación desde 1952, lo que significa que estas aguas, si bien están consideradas en el tratado de 1944, no es un cauce tributario considerado en la contabilidad federal, de ahí que se concluya que sea administrada por el Estado coahuilense.

Cabe destacar que, por ejemplo, durante el huracán Alex en 2010 Palo Blanco alcanzó su nivel máximo histórico a la elevación 1 mil 376 metros sobre el nivel del mar, circunstancia que generó una descarga del vertedor que erosionó obras de la estructura aguas abajo en el cauce de El Saucillo y que afectaron someramente huertas y sembradíos aledaños.

Por si eso fuera poco, en 2019 la Federación a través de los Programas y Proyectos de Inversión del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) https://www.pef.hacienda.gob.mx/work/models/PEF2019/docs/16/r16_pir.pdf destinó poco más de 17 millones de pesos a trabajos de rehabilitación de Palo Blanco, ello sin ninguna aportación del Estado.

Cita la página electrónica del PEF que en el Programa de Inversión de Mantenimiento se destinaron 17 millones 449 mil 585 pesos de inversión federal sólo en 2019 para tal fin.

Con la clave 1816B000026, el proyecto se denominó Rehabilitación de la Presa Palo Blanco en el municipio de Ramos Arizpe, Coahuila y se especificó que: “El proyecto consiste en la recopilación de los estudios (geología, geotécnica, hidrología, etc.) y proyecto original de esta obra; reparación de grietas y asentamientos sobre la corona; protección de ambos taludes mediante el recargue de roca”.

DESDE 2015

Con un antecedente en 2015, es decir, a través de un exhorto el Consultivo Técnico de la Subdirección General Técnica de la Conagua supervisó dicha obra y determinó que la presa no era estructuralmente apta para realizarle trabajos de adecuación con el propósito de reducir riesgos a niveles admisibles.

Por lo que, según el organismo de cuenca de la Conagua desde 2015 se llegó a la determinación de que la obra debía ponerse fuera de servicio de inmediato o en tanto no se realizaran las obras de seguridad y corrección señaladas.

Derivado de ello, en la actualidad y con todo el embrollo y polémica fuentes allegadas a la Conagua dicen que la dependencia insiste en que: “es incorrecto que el Organismo de Cuenca Río Bravo de la Conagua (OCRB) haya ordenado la demolición de dicho embalse, que siempre ha sido operado por el Gobierno de Coahuila a través de la CEAS”.

Y que lo que sucedió recientemente, entre febrero y marzo del 2022, solamente obedeció a la reiteración de que es indispensable realizar un tajo o escotadura en la cortina para restituir las condiciones naturales de escurrimiento dada la situación de riesgo prevaleciente hacia aguas abajo de dicha presa.

Otro dato, pero aproximadamente del 2016 cuenta que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) dio a conocer que desde meses antes urgió al Gobierno de Coahuila a derribar la construcción de la presa: “porque desde su construcción se detectaron varias anomalías importantes”.

Uno de sus exgerentes locales recordó ante un medio nacional que entonces se pidió que ésta fuera demolida por la CEAS, pero no se había hecho debido a la falta de recursos.

Incluso citó un informe federal que dictaminaba hace más de seis años que se requerían por lo menos 10 millones de pesos para realizar las obras de destrucción de la cortina principal y dejar el cauce estaba en un principio.

Por lo que dijo que la presa fue construida durante la administración de Enrique Martínez y Martínez sin contar con los permisos de la Conagua, que consistió en una construcción deficiente y sin efectividad para su envergadura considerando el punto que se eligió para la recarga de los mantos acuíferos; entonces advirtió que habría que acatar la disposición y demolerla.

LOS DIPUTADOS SE NIEGAN

Dada la perseverancia de la Comisión Nacional del Agua para demoler la presa Palo Blanco en Ramos Arizpe, el incidente oficioso llegó al Congreso local.

Entonces los 16 diputados de los partidos Revolucionario Institucional más una legisladora del Verde Ecologista de México formalizaron una cierta unión y respondieron a la dependencia federal mediante un exhorto.

Éste tendiente a que desista de la demolición, a ello los grupos parlamentarios de Movimiento de Regeneración Nacional y del Partido Acción Nacional se mostraron renuentes planteando que la proposición se había: “presentado dos veces en una misma sesión y con el mismo punto de acuerdo”.

La propuesta había sido presentada por las diputadas Claudia Elvira Rodríguez Márquez del PVEM y Edna Dávalos Elizondo del PRI y, en concreto, tenía que ver con un exhorto a la Conagua y el OCRB para que reconsideraran su ordenamiento para la destrucción de dicho embalse y evitar un impacto ambiental además de dejar sin el vital líquido a cientos de pobladores y áreas de riego de ejidos aledaños.

Incluso una de las legisladoras dio a conocer que Palo Blanco había sido inaugurada en 2005 en el sexenio de Enrique Martínez y su fin fue la recarga de mantos acuíferos, dotar de agua para consumo humano y apoyar el riego de cosechas de varios ejidos.

“No obstante, recientemente la Conagua solicitó a la Comisión Estatal de Aguas y Saneamiento de Coahuila derribar la infraestructura de la presa, ello en atención a diferencias administrativas entre la Federación y el Estado al momento de su construcción”.

“Pero la demolición del embalse afectará a más de 500 personas y sus familias impidiéndoles el acceso al agua potable y para riego, abrevadero de su ganado, afectará al ecosistema local en donde habitan varias especies de peces, al turismo y practicantes de la caza deportiva”, justificó Rodríguez Márquez ante la tribuna legislativa.

A su vez, Edna Dávalos recordó que el titular de la CEAS, Antonio Nerio Maltos, había informado que el costo de la demolición sería de 18 millones de pesos: “consistentes en abrir la cortina, retiro de escombro y otras acciones para dejarla en su estado original de hace más de 15 años”.

Por lo que advirtió que: “destruyendo la presa Palo Blanco traerá daños ecológicos a corto, mediano y largo plazo, afectará a la fauna de lugar y a las comunidades aledañas, por lo que considero que traerá más perdidas que beneficios para nuestra región”.

No obstante que eran similares ambas propuestas, las dos fueron votadas luego de una larga discusión y, por mayoría, se procedió a elaborar el punto de acuerdo y enviarlo a la Conagua para reconsiderar su postura.

Respecto de ello, hoy el Congreso espera la respuesta de la dependencia federal.

PERMANECERÁ

Días después de haber subido a tribuna legislativa Edna Dávalos Elizondo dialogó con algunos medios de comunicación y sostuvo que: “luego de 17 años la Comisión Nacional del Agua notó que la presa Palo Blanco tiene una irregularidad que no está fundamentada, pero lo que va a suceder es que se va a lograr el diálogo y la presa va a permanecer”.

Después de resaltar la necesidad de permanencia de la represa: “creada en el sexenio de Enrique Martínez y Martínez en 2005”, precisó que: “la problemática que existe es en cuanto a que no se trata de una falla técnica en su construcción, sino un trámite administrativo faltante”.

“Además -aclaró-, ya hubo algunas declaraciones del exgobernador Enrique Martínez respecto del tema, estuvieron presentes en aquel entonces la Conagua y si revisamos nos vamos a enterar de que no se puede construir una presa en el país sin la autorización de la Conagua, es imposible”.

En ese sentido, comentó, lo único que llevó es algún trámite administrativo -del cual no especificó más-, que ahorita están señalando el gobierno federal, se trata de una falla administrativa, aseguró.

Y citó: “Al parecer faltan algunas papelerías, que vamos a buscar la forma de que la presa quede al 100 por ciento, no quiero decir que hubo un desvío ni que estuvo mal hecha, simplemente falta un trámite administrativo que se va a llevar a cabo”.

Luego se quejarse de la casualidad de que, a 17 años de construida, apenas la Conagua se estuviese dando cuenta de las fallas y asegurar que el embalse permanecerá “en pie”, la diputada priista adelantó que la primera semana de mayo sostendrían una reunión con el Ejecutivo estatal y que en la junta estarán la asociación civil de los Amigos de la Presa Palo Blanco: “que tienen la intención de tramitar un amparo contra el Gobierno federal para evitar que se haga la demolición, ya trabajan en ello”.

Con referencia a la discusión en el Congreso por parte de partidos como MORENA y el PAN que pidieron acatar el ordenamiento de la Conagua, derribar la presa y fincar responsabilidad administrativa a quienes construyeron la presa, Edna Dávalos se acotó a mencionar que eran “argumentos sin fundamento y falta de conocimiento del tema”.

PENDIENTES TÉCNICOS

No obstante, la infinidad de argumentos falta la postura de la Comisión Estatal de Agua y Saneamiento.

Derivado del último oficio que enviara la Conagua a Coahuila reconoció el director de la CEAS, Antonio Nerio Maltos, que desde el inicio de la construcción de la presa Palo Blanco quedaron pendientes de cumplimiento «ciertas cuestiones técnicas» y que a lo largo de los años la Conagua ha requerido a Coahuila.

En declaración ante los medios, a finales de marzo pasado el funcionario hizo algunas precisiones, sin embargo, se reservó su derecho a especificar cuáles eran esas cuestiones técnicas.

Platicó que recientemente la Conagua emitió un dictamen mediante oficio dirigido a la CEAS, que antes de 15 días fue contestado también mediante oficio en el que se solicitó “una reconsideración y la posibilidad de la regularización de la presa”.

A partir de ahí hizo varios reconocimientos, “que desde que se construyó la presa la Conagua ha enviado oficios donde solicita ciertas cuestiones de estudios de mantenimiento y cumplimiento de ciertas cuestiones técnicas que quedaron pendientes desde su construcción”, probablemente entre ellos el abrir la cortina.

Y continuó diciendo que en el último oficio que envía la Conagua: “hacen referencia a una solicitud que hizo un particular directamente a la Presidencia de la República, entonces el Organismo de Cuenca Río Bravo de la Conagua en Monterrey tiene que darle seguimiento a esa solicitud y en esto estamos”.

Por ello, aseguró, la CEAS plantea la contraparte y esperamos que la Conagua dé parte a la Presidencia en cuanto a los argumentos para su no demolición.

Entre los argumentos para no derribar el embalse hidrológico, el funcionario estatal comentó que están la revaloración de la petición y la asignación inclusive de recursos para hacer los estudios correspondientes.

“Y, por un lado, comprobar que no hay un riesgo de que la presa pueda causar algún daño, que la cortina está en perfectas condiciones pues se le ha dado el mantenimiento adecuado desde su construcción y, prueba de ello, es que ha resistido varios huracanes como el Alex”.

En cuanto a los posibles daños, Nerio Maltos declaró que, en dado caso que haya una orden judicial de la demolición, primero habría que hacer un estudio de impacto ambiental, avalado por SEMARNAT en el que se justifique la demolición considerando los daños al medio ambiente.

“Después de 17 años de ser construida, con un ecosistema, flora y fauna establecidos en dicho embalse, habría un impacto muy negativo al medio ambiente, de ahí la importancia de primero el estudio que se tiene que realizar, eso en dado caso de que se mantenga la postura de la demolición por parte de la Conagua”, añadió.

Cuestionado sobre la posibilidad de un amparo contra dicho dictamen, el funcionario mencionó que tienen conocimiento de que algunas organizaciones civiles se preparan para un amparo contra la autoridad.

“Pero en este caso las autoridades somos la CEAS y la Conagua, porque la CEAS no se puede amparar contra la Conagua, pero una asociación civil, colectivo ciudadano o particular sí lo pueden hacer”, añadió.

“Sabemos que ha habido manifestaciones públicas, pero esperemos que mediante el diálogo podamos llegar a un consenso o entendimiento con la Conagua, que las partes afectadas que hay algunas y son las que han solicitado la demolición, pues que también entiendan que esto no es común”.

Nerio Maltos incluso citó que sería ilógico que la CEAS busque recursos ante la Conagua para construir varias represas similares a Palo Blanco en los arroyos de Zapalinamé de Saltillo con el fin de captar agua y recargar los mantos freáticos: “y ahora estar buscándolos para una demolición que costaría más de 18 millones de pesos, ya que no es nadamas abrir la cortina, sino retirar el escombro y dejar el cauce en las condiciones como estaba hace 17 años”.

Lo anterior orilló a la búsqueda de datos electrónicos en la página de la Conagua en el sitio denominado Sistema de Seguridad de Presas https://presas.conagua.gob.mx/inventario/hnombre_presa.aspx y aparecen los datos técnicos de la presa mencionada.

Su número de identificación es 5164, su nombre oficial Palo Blanco, está ubicada en la región hidrológica Bravo-Conchos en la Cuenca Río Bravo 1, cuya corriente es el arroyo El Saucillo y su volumen de almacenamiento es de 1 millón 300 mil metros cúbicos del vital líquido.

Se sabe por especialistas, dato no confirmado oficialmente, que que la presa cuya cortina fue hecha a base de gaviones y carece de compuerta, sirve de retén o captador de agua de lluvia del arroyo El Saucillo en Ramos Arizpe Coahuila, a la cual se puede llegar luego de recorrer unos 30 kilómetros desde Saltillo por la carretera 57 libre hacia Monclova.

MENTIRAS

Los constantes incidentes llegaron a oídos de la Federación, a grado tal que fue necesario un desmentido.

Y el 1 de mayo pasado el comunicado de Conagua insistió con que: “la actuación de la Comisión tiene el único interés de garantizar condiciones de seguridad a la infraestructura hidráulica, con el objetivo de que no haya afectaciones a la población aledaña”.

Que es: “incorrecto que Conagua haya ordenado la demolición inmediata de la presa Palo Blanco en Coahuila; esta Comisión hizo un llamado a la CEAS a realizar un tajo o escotadura en la cortina de la obra como medida de seguridad y correctiva, la necesidad de dicha obra se identificó desde 2015 y tiene la finalidad de asegurar que no ponga en riesgo a la población aledaña”.

Específicamente, continúa el comunicado: “es indispensable realizar un tajo o escotadura en la cortina para restituir las condiciones naturales de escurrimiento dada la situación de riesgo prevaleciente hacia aguas abajo de dicha presa”.

Eso fue insuficiente y, por su parte, en La Mañanera presidencial esta semana en su sección “Quién es quién en las mentiras” el Gobierno federal desmintió a la CEAS, a diputados locales y a tres medios de Coahuila, con la afirmación de que Palo Blanco debe ser reparada por las filtraciones que presenta, más no derribada.

“La Conagua no ha ordenado demoler la presa Palo Blanco en Coahuila, ello debido a que la última semana de abril medios de comunicación alertaron sobre la supuesta demolición de la presa en el municipio de Ramos Arizpe en Coahuila por parte de la Comisión Nacional del Agua y del Organismo de Cuenca Río Bravo”, informó Ana Elizabeth García Vilchis, encargada de dicha sección.

Precisó que: “periódicos como Zócalo, El Heraldo de Saltillo y Capital Coahuila, así como legisladores locales se apresuraron a difundir el rumor y la mentira; la Conagua a través de un comunicado de prensa informó que ha reiterado desde 2015 que es indispensable realizar una rehabilitación, además la presa presenta grietas en la corona de la cortina, mismas que surgieron inmediatamente después de su construcción”.

“La presa Palo Blanco fue edificada sin autorización ni permiso de la Conagua y es administrada por el Gobierno estatal.

Las obras que se están reiterando realizar por parte de la Comisión Nacional del Agua tienen el único propósito de garantizar condiciones de seguridad a la infraestructura hidráulica con el objetivo de que no haya afectaciones a la población aledaña”.

Por lo que enfatizó, mientras que el presidente López Obrador observaba la imagen en pantalla con los tres medios denunciados, que: “claramente es una campaña política de mentiras, así se las gasta The Moreira News”.

Y sentenció finalmente: “La presa no se va a demoler, se va a rehabilitar”.

LA VERDAD

Y llegó la respuesta de dos de los tres medios de comunicación aludidos.

El primero fue el director general de El Heraldo de Saltillo, Francisco de la Peña, quien afirmó que: “como medio que se atreve a publicar información veraz y objetiva que incomoda a quien detenta el poder El Heraldo de Saltillo se enorgullece de haber aparecido en la transmisión mediática La Mañanera”.

Con relación a la destrucción de la presa Palo Blanco hizo sus precisiones: “Por publicar información verdadera, pero que no le gustó al tabasqueño López Obrador, el miércoles los tres medios fuimos víctimas de un ataque durante el circo mañanero, en el cual, como siempre se difunden mentiras y difamaciones”.

“En El Heraldo de Saltillo nos sentimos muy orgullosos de haber aparecido el miércoles en la mañanera; no porque nos enorgullezca formar parte de un circo mediático que todos los días organizan desde el púlpito presidencial, sino porque sabemos que ahí sólo se incluye a los medios de comunicación que se han atrevido a publicar información veraz y objetiva que, por esa misma razón, incomoda a quien detenta el poder presidencial”.

Dicha información, veraz, objetiva y confiable, en esta ocasión se utilizó como pretexto para atacar a los tres medios, continuó el periodista y editorialista: “hemos venido publicando en torno a la intención de la Conagua de demoler la presa Palo Blanco en Ramos Arizpe, tal como se muestra en los oficios que dicha dependencia ha enviado a la Comisión Estatal de Agua y Saneamiento (CEAS)”.

Por ello, reiteró, los ataques se toman de quien vienen, pero lejos de molestar, les impulsan a continuar su camino: “informando lo que hay que informar, aunque le duela a quien le duela y buscando con esto que México tenga pronto un mejor gobierno y gobernante”.

Y en un breve párrafo editorial otro medio se limitó a comentar que: “Parece que al gobierno de la 4T no le cayó bien el costo que en términos de opinión pública tuvo que pagar por la ocurrencia de la Conagua de cerrar la presa Palo Blanco, prefirieron echar la culpa a los medios de comunicación que admitir su yerro y posterior recule”.

INFORME

En su sexto y último Informe de Gobierno el ejecutivo Enrique Martínez y Martínez mencionó a la presa someramente.

Era el 10 de octubre del 2005 y, ante el Congreso del Estado, en un informe de 36 páginas se refirió a la presa Palo Blanco en tres líneas en el segmento de Agua Potable y Saneamiento de la página 28.

Dijo que: “Además, para la recarga de mantos acuíferos se construyeron en la región Sureste la presa de gaviones Nazario S. Ortiz Garza y la presa Palo Blanco, que adicionalmente es ahora un bello lugar para la recreación y el sano esparcimiento de las familias de la región” https://www.congresocoahuila.gob.mx/portal/wp-content/uploads/2014/11/20052po3ssol1.pdf.

MANTENERLA

El último que expuso su punto de vista fue el alcalde de Ramos Arizpe José María Morales, municipio donde se encuentran el arroyo El Saucillo y la presa Palo Blanco y dan agua de riego y potable a comunidades como Congregación San Miguel, Santo Domingo, Los Romero, La Esperanza, Las Pitayas, El Mimbre, El Saucillo, el Carmen, El Romeral y Las Tinajas entre otros y a, por lo menos, 100 pequeños productores, todos ellos viven de la siembra de productos de temporal y del ganado.

“Ahí hay un juego de palabras y nuestra postura es clara: mantener la presa, pues sería un ecocidio derribarla”, precisó José María Morales.

Luego de insistir con que el tema se origina en las oficinas federales, declaró que: “el embalse ha resistido lluvias atípicas y huracanes, por lo que no representa riesgo, es raro que ahora surja la dependencia federal con que representa un peligro”.

Se trata, dijo, del: “único cuerpo de agua que tenemos cerca de la zona metropolitana de la región Sureste y es un lugar que ya tiene vida propia que da cabida a asociaciones de pescadores y ambientalistas que están a su cuidado”.

Posturas van, posturas vienen, inició apenas esta semana una más de las controversias entre Coahuila y la Federación, ello a través de una “mini” guerra del agua que, por su costo de reparación, semeja como quitarle una bicoca al presupuesto ya sea federal o estatal, 18 millones de pesos para no destruirla -como dice la Conagua-, sino rehabilitarla.

Y, además que un exgobernador haya dicho de ella en su informe en 2005 que serviría para la recarga de mantos acuíferos y sería “un bello lugar para la recreación y el sano esparcimiento de las familias”, hasta hoy el embalse carece de la validación de la Conagua.

En 2019 la Federación destinó poco más de 17 millones de pesos a trabajaos de rehabilitación de Palo Blanco, éstos consistentes en un estudio, reparación de grietas y asentamientos en cortina y corona y recargue de roca, sin aportación estatal.

Mientras tanto la Conagua insiste en que es incorrecto que haya ordenado la demolición inmediata de la presa Palo Blanco, que sólo hizo el llamado a la CEAS a realizar un tajo en la cortina como medida correctiva y evitar riesgos a la población cercana.

A su vez la CEAS admite que faltaron algunas cuestiones de mantenimiento y que el cumplimiento de ciertas cuestiones técnicas habría quedado pendiente de concretarse desde su construcción.