Hacia el 2024

Por Juan Palacios

  • Sacar hoy la cabeza equivale a recibir una atención indeseada por parte del gobierno.

Hace algunos días leí que un comentarista de alcance nacional señalaba que contrario a lo que ha sucedido en los anteriores procesos presidenciales, la oposición no tiene hoy una figura de alcance nacional o que esté formando su imagen en ese nivel.

Puso como ejemplo a Fox, Calderón, Peña Nieto y, por supuesto, Andrés Manuel.

El caso es que, desde mi punto de vista, el partido en el poder tampoco tiene una figura que esté validada nacionalmente. Veamos.

Claudia Sheinbaum es conocida principalmente en CDMX y quizá en toda la zona conurbada, puede que sea conocida en círculos políticos de todo el país, pero no así entre los potenciales electores.

Aún así, se asume que es la puntera en el proceso interno de Morena, no porque las encuestas así lo digan, sino porque así lo ha hecho ver el presidente o, quizá, porque así lo ha interpretado la comentocracia.

El caso es que la jefa de gobierno de la CDMX se ha visto bajo un escrutinio constante que, a querer o no, hace que sus errores o aquello que parezca tal se verá magnificado, más cuando ella misma no se ayuda y comete yerros como el referente al informe de la tragedia ocurrida en la línea 12 del Metro.

Marcelo Ebrard por su parte, si bien tiene buena imagen en algunos círculos de la izquierda, no sucede lo mismo entre la feligresía radical de Morena, de hecho su imagen ha ido a peor debido a los desplantes que ha aceptado por parte del presidente.

Hay quien piensa que Ebrard perdió su oportunidad en 2012, cuando dejó pasar a López Obrador pese a haber sido el triunfador en la encuesta de ese año. Por lo que puede observarse el presidente lo presiona para que sea él quien decline, sin embargo es obvio que Marcelo se va a sostener para, aunque no sea por Morena, ser candidato en 2024.

El secretario de Gobernación, Adán Augusto López, recién llegado a la contienda, es conocido en los círculos políticos, sin embargo no es propiamente un personaje popular en el sentido de que las masas lo puedan considerar una opción.

Su fuerte tiene que ver con la cercanía que parece evidente en AMLO, sin embargo, los abucheos que recibió en Dos Bocas nos hablarían de que dentro de Morena no todos lo quieren.

De ahí en más difícilmente puede hablarse de que haya candidatos muy fuertes en Morena, Ricardo Monreal no está en el ánimo del presidente y no está claro que pueda salir triunfante en la contienda interna, no está claro siquiera que lo dejen participar.

Así es que la realidad es que quien tiene una fuerte imagen y apuesta a que la podrá extender hacia quien resulte “la corcholata” ganadora es el presidente, quien además ya mostró que está determinado a “ganar por paliza” las próximas elecciones presidenciales, las cuales, me parece, tomará como un referéndum acerca de su sexenio.

Por lo que respecta a la oposición, ya se dieron cuenta que sacar hoy la cabeza equivale a recibir una atención indeseada para ellos por parte del gobierno, ahí está el caso de Ricardo Anaya para demostrarlo.

Además, me parece que la oposición está tanteando si va a ir unida para 2024 o si cada partido va a postular a su candidato. Hay signos que indican que la codicia puede ser el talón de Aquiles de esta coalición.

Así es que no, no es que haya candidatos fuertes en el partido en el gobierno y ninguna figura en la oposición, sino que por ahora el presidente, para bien y para mal, ocupa casi todo el espectro político y comunicacional.