Un Mando Ciudadano

 Juan Pablo Valdez

La seguridad es muy importante para cualquier ciudadano, es más me atrevo a decir que es la clave para poder desarrollarse como persona en una sociedad. Sin seguridad no hay progreso, no hay desarrollo y por ende viene un estancamiento social y económico. Y es que la gente no podría salir a la calle para ir a trabajar, poder ir a comprar lo básico para subsistir, llegar a centros educativos o simplemente salir por recreación para consumir y desarrollar la economía, sin seguridad.

En fin, hoy en día Saltillo goza de mucha seguridad y desde mi punto de vista creciendo día con día, esto se debe a una gran labor por parte del gobierno municipal y la coordinación con el estado y la federación. Sin embargo, hace relativamente poco tiempo, unos 12 años vivíamos un ambiente totalmente diferente. 

Era la época de la guerra contra el narco, que, si bien faltó estrategia, el fin no era malo, a final de cuentas en Saltillo sirvió para limpiar el cuerpo policiaco y de ahí iniciar lo que se ve reflejado el día de hoy. En ese entonces se decidió como en muchas otras ciudades poner mandos militares al frente de la corporación municipal. Esto sirvió para esa limpia y que la coordinación con las fuerzas federales fuera fluida. 

Además de que en esos tiempos se nos decía a los ciudadanos que implementáramos seguridad propia, es decir, alarma, cámaras de seguridad, contratación de seguridad privada en empresas, fraccionamientos, etc. Se implementó una mano dura contra la delincuencia organizada y de ahí se empezaron a ver los resultados, pues la inseguridad volvía a ser de delitos de bajo impacto.

Los asesinatos, extorsiones, levantones, derechos de piso, etc. se terminaron, dieron paso a lo delitos como robo a auto, los famosos cristalazos, robo a casa habitación, robo a negocio y delitos menores, no quiere decir que sea bueno, pero era lo que se sufría, robos de noche en negocios o en donde sabían los amantes de lo ajeno que una vivienda estaba sola. 

Fue así como se empezó a crear un nuevo modelo de policía mejor pagada y con un toque ciudadano, sin bien todavía del 2014 al 2017 el mando era militar la línea desde el gobierno municipal era de un modelo de policía de proximidad. Esto ayudo a que ya Saltillo empezará a figurar como una de las ciudades con menor percepción de seguridad en el país.

Con el cambio de gobierno en el 2018, se reforzó lo que para mi gusto fue el mejor acierto, poner a un ciudadano con experiencia en seguridad al mando de la corporación. En ese entonces con una reforma municipal para crear la Comisión de Seguridad y Protección Ciudadana llegó Federico Fernández. Donde hoy se ve reflejado lo que ya se venía implementando de una proximidad social de la policía municipal.

Entonces se iniciaron y con gran éxito los grupos ciudadanos de WhatsApp, donde ciudadanos y autoridades tienen un real acercamiento y coordinación. Es muy importante hacer uso de herramientas que le dan confianza a la ciudadanía, pues tampoco hay que ser tan vivo como para darse cuenta el sistema 911, es algo deficiente, una asignatura pendiente por mejorar. Darles a los ciudadanos herramientas aprovechando la tecnología de hoy y al mismo tiempo poder compartir con sus vecinos los mensajes crea un gran círculo de confianza entre todos.

Quedan aún cosas pendientes por hacer, por ejemplo, en la encuesta de seguridad del INEGI, en Saltillo quien tiene menor porcentaje de confianza es la policía municipal, por debajo del ejército, la guardia nacional y la policía estatal. Sin embargo, creo que el trabajo se está realizando, fácil no va a ser, pero la confianza se gana y para eso hay que trabajar. Saltillo es un modelo nacional de la aplicación de un modelo de proximidad social exitoso y que muchos municipios deberían replicar, para mí todo inicia al momento de poner al frente de la policía un mando ciudadano.