Inmortalizan al mariachi en estampilla

AGENCIA EFE.-

Con los «colores vibrantes» de su arte, el ilustrador mexicano Rafael López ha abierto en EE.UU. un espacio para rendir tributo a la cultura latina, que según dice, aporta un legado indeleble como lo muestran unas estampillas suyas con las que el Servicio Postal celebra al mariachi este 2022.

López, de 60 años, ha tenido a cargo proyectos de gran envergadura como ilustrar el libro infantil de la primera jueza latina del Supremo de EE.UU., Sonia Sotomayor, y diseñar estampillas de leyendas latinoamericanas como Celia Cruz, Tito Puente y Carlos Gardel.

«Es muy importante que se reconozca las contribuciones de los latinos a la cultura estadounidense porque eso nos permite valorar nuestras raíces, sentirnos orgullosos, y reducir las brechas que existen», expresa López.

Ese reconocimiento es evidente cuando el Servicio Postal de Estados Unidos (USPS) incluyó al mariachi en una serie de cinco estampillas que evocan la «nostalgia» de los inmigrantes y celebran a la vez la diversa cultura estadounidense.

LA NECESIDAD DE ABRIR ESPACIOS 

Inicialmente el USPS había encargado una sola estampilla para rendir homenaje al mariachi, cuenta López, quien emigró de México a San Diego (California) hace varias décadas y quien ya había realizado otras estampillas latinas para esa agencia federal.

Para el artista era un trabajo casi imposible. «¿Cómo vas a incluir todo un mariachi en una sola estampilla? No se puede», recuerda. Entonces se dio a la tarea de convencer a la directora del proyecto de realizar una colección más amplia.

Entre sus argumentos estaba la necesidad de reconocer los cinco instrumentos clásicos que componen el mariachi: El violín, la guitarra, la vihuela, el guitarrón y la trompeta.

También apeló a la necesidad de reconocer el aporte de la mujer al mariachi. «No podíamos dejarlas a ellas afuera», asegura.

El servicio postal aceptó y extendió la encomienda que finalmente terminó con los cinco sellos postales que saldrán en circulación en julio próximo.

Cada sello postal contiene a un músico vestido con el traje típico de charro con uno de los cinco instrumentos. La mujer está representada por una cantante que también toca el violín.

LA NOSTALGIA QUE INSPIRA 

Al preguntarle a López sobre qué lo motiva a realizar estos sellos, el artista explica que su objetivo fue plasmar los colores vibrantes que caracterizan la cultura latina y la belleza de sus pueblos. También buscó reflejar la nostalgia que la música mariachi deja en el público por lo que basó su trabajó en carteles publicitarios de 1930 a 1940.

Nacido y criado en la Ciudad de México de padres arquitectos, López estuvo inmerso en una rica herencia visual y musical que le ha ayudado a crear sus obras.

«Estas estampillas tienen un poco de esa nostalgia que todos los inmigrantes tenemos de haber dejado nuestro hogar atrás», destaca.

De esa clase de sentimientos es la que López se ha alimentado todos estos años para ilustrar las estampillas de temas latinos que circulan en Estados Unidos. 

En 2011 fue el encargado de inmortalizar a cinco estrellas de la música latina en la colección de sellos postales «Forever Stamps».

López fue el encargado de plasmar la esencia y el impacto en la cultura estadounidense de la serie «Leyendas Latinas» que incluyeron a Celia Cruz, Selena, Carmen Miranda, Tito Puente y Carlos Gardel.

«Es una gran responsabilidad tener que mostrar el valor y el impacto en la sociedad de estos personajes», indica el ilustrador al recordar la estampilla de la «Reina de la Salsa», quien fue plasmada como si estuviera gritando su emblemática exclamación: «¡Azúcar!».

EL LLAMADO LATINO 

Ese dedicado y apasionado trabajo lo llevó a ilustrar la publicación: «Just Ask! Be Different, Be Brave, Be You», de la jueza Sotomayor, que en 2019 se convirtió en primero de la lista de libros ilustrados para niños del diario New York Times y recibió numerosos premios.

El artista también ha unido fuerzas con escritores como la afroamericana Jacqueline Woodson, autora del libro «The Year We Learned to Fly», que pronto saldrá en su versión en español «El año en que aprendimos a volar». 

«Conecté muy bien con todos sus personajes, me veía de alguna manera reflejados en ellos, y eso es muy bueno porque estamos conectando comunidades», ahonda.

López se mantiene ocupado. Hace poco pintó 52 retratos de latinos destacados en Estados Unidos que serán exhibidos por uno de los museos del Instituto Smithsonian de Washington, para el que además prepara un curso sobre cómo diseñar estampillas para el verano próximo.

También trabaja en las ilustraciones de la versión infantil de un libro de dos ganadores del Nobel de Paz, del que no puede revelar muchos detalles. «Es un gran orgullo que me hayan elegido», adelanta.

Estos trabajos de gran envergadura no impiden que López se prepare para pintar un mural en San Diego, la ciudad californiana que se ha convertido en su hogar y dónde asegura todos los días ve el gran valor del aporte de los latinos en Estados Unidos.

«Si uno se detiene a observar Estados Unidos tiene en los latinos y en los inmigrantes, comunidades que pintan con arte esta sociedad», concluye.