Ir al supermercado en tiempos de Covid

Por Juan Rocha

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México tiene la inflación más alta de los últimos 30 años y los economistas aseguran que va a seguir todo este año y hasta el 2023 cuando comience una normalización de la producción y la pandemia permita un regreso a la “normalidad”.

Los expertos de la economía aseguran que la inflación es el impuesto adicional que todos pagan y nadie se salva porque se aplica a todos los productos, aunque, afecta en mayor proporción a quienes menos ganan a quienes su salario no se ha actualizado en años, porque pierde poder adquisitivo.

La inflación es alta por escasez y no es temporal, ya suma un año de permanencia en el mundo y no hay para cuando termine este proceso, dijo el economista Francisco Antonio Serrano Camarena.

En México se llegó al 6.24% y esto es el doble de lo que se había estimado de parte del INEGI y el Banco de México, por lo que es necesario estar atento, expuso el maestro de la Facultad de Economía de la Universidad Autónoma de Coahuila.

Explicó que la situación es complicada no solo en México sino a nivel global porque esto que se vive es parte del desajuste que dejó la pandemia en todo el mundo, la logística tuvo un ajuste en sus precios y tiempos de entrega.

Gonzalo Pérez y su esposa acuden a surtir su despensa a Mi Tienda en donde cada quincena surten su mandado y por el cual desembolsaban 3 mil pesos por quincena, ahora pagan 3 mil 200 y hasta 3 mil 400, lo que implica un alza de 800 y hasta mil 1600 pesos al mes, por la misma o menor cantidad de mandado, dijo el matrimonio entrevistado.

La inflación real que se tiene en los negocios y la que paga el consumidor está muy por encima del 6.2% de lo que dio a conocer el INEGI, porque en su caso todo lo que tiene que ver con poliuretanos y espumas ha incrementado su precio entre un 40 y 50%, dijo César Elizondo Valdés, comerciante de muebles en la capital del estado.

“Esa es la oficial, pero, todos sabemos que la inflación real anda por arriba de eso, pero, no puedo estimar cuánto sea la real, porque hay algunas cosas que no han subido como la gasolina, la cual no se ha deslizado tanto, pero, aquí en mis insumos, todo lo que tenga que ver con poliuretanos espumas y todo eso ha subido un 40, 50 y hasta 60%”, comentó.

La inflación se compone de todo, no solo de ciertos artículos, pero, en cualquier salida al súper, se dan cuenta cuánto cuesta el tomate, la leche, el atún y se percata el consumidor que 6.2% no es.

Judith Guajardo, mencionó que ha resentido un alza en los precios de su despensa, ella comentó que los precios que tienen en la estantería no son los que se pagan en la caja, porque salen más caros de lo que exhiben en los anaqueles.

El alza en los precios lo ha visto en la carne, verdura y la tortilla que es lo que más compran para el consumo de su familia, ella se abastece de mandado cada semana y ahora paga 200 pesos más por el mismo mandado y menos porque la verdura al subir dejó de comprar, así que su abastecimiento de víveres suma 800 pesos más por mes.

La inflación no es sólo alza de precios en los insumos y artículos básicos también conducen a los ajustes a las tasas de interés realizadas por el Banco de México y las que se aplicaran en los meses por venir, van a afectar de manera negativa para el consumidor y los saldos en las tarjetas de crédito y la cuesta de enero va a ser más dura que otros años, aseguró José María González Lara, catedrático de la Facultad de Economía de la Universidad Autónoma de Coahuila.

Este movimiento realizado por el banco central del país tiene una afectación directa para quienes usan tarjeta de crédito y para quienes tienen deuda contratada a tasa variable, expuso el economista, quien concatena esta situación financiera al desempeño inflacionario que tiene México y el resto del mundo.

Y está con una afectación indirecta sobre la situación de quienes tienen deuda de tarjeta de crédito porque van a pagar más por el ajuste de la tasa de interés al alza, y el ajuste que se va a realizar a las finanzas personales, porque se va a tener que destinar mayor cantidad de dinero para pagar una deuda que se va a incrementar sin haber pedido más dinero y por el encarecimiento de los alimentos básicos.

La señora Claudia Figueroa asegura que la canasta básica incrementó de precio, el huevo, leche, frutas, verduras, pastas y los cereales, no se diga, son los que más encarecieron porque les quitaron gramos, hicieron más pequeñas las cajas y las dejaron en el mismo precio, pero, tienen menos cantidad.

“Incluso se ve la diferencia, se buscan las cajas más grandes de galletas y es el mismo precio, entonces, me imagino que los dueños de las empresas dicen le vamos a bajar la cantidad, pero, lo vamos a dejar en el mismo precio, para que la gente pueda seguir comprando, pero, en realidad se compra menos”, dijo.

Claudia Figueroa compra cada semana su despensa y aseguró que se incremento entre 700 y 800 pesos su desembolso porque el año pasado pagaba entre 2 mil 400 2 mil 600 pesos a la semana, y en lo que va del año paga entre 2 mil 800 o 3 mil pesos sin llevar productos de limpieza.

Pero, el impacto inflacionario no solo alcanzó los alimentos porque también llegó a los créditos Infonavit en donde vía la Unidad de Medida y Actualización (UMA), quienes tienen sus créditos en Veces Salario Mínimo (VSM), van a ver incrementado su saldo insoluto y su mensualidad se va a incrementar resultado del ajuste que se hace por el alza inflacionaria que en este caso no aplicaron el 7.26% sino el 5% de acuerdo con información del instituto.

Así se tiene que la inflación es el denominado “impuesto maldito” no incluido en lo que los gobiernos recaudan, pero, que se paga por todos ante un alza en los productos por baja producción, cadenas de suministro rotas, logística encarecida, pandemia, y especulación comercial dentro de lo que técnicamente se llama inflación especulativa, que aplica cuando no se tiene cierto el panorama y se aumento el precio de productos y servicios conforme a la estimación persona de una empresa o un comerciante.