GENERACIÓN TIMBIRICHE ENFRENTA LARGAS FILAS PARA VACUNARSE

Por Miguel Villarello

Largas filas y espera de hasta 3 horas en promedio sólo para poder ingresar, y ya dentro del centro de vacunación AntiCOVID-19 de la Delegación Federal de Bienestar otra espera de por lo menos una hora para lograr ser vacunado, así se vivió el primer día de inoculación a saltillenses en el rango de edad de 50 a 59 años.

En un breve recorrido para conocer la reacción de la ciudadanía y de quienes coordinaban la actividad de salud, la vacunación se efectuaba bajo cierto orden, explicaron algunos Servidores de la Nación asignados por la Delegación de Bienestar.

No obstante, afuera del Centro de Vacunación CANACINTRA fue posible observar una larga fila de adultos de 50 a 59 años bajo el sol esperando pasar al interior y recibir el biológico.

Además de la larga espera, dijo Marcela, quien ya llevaba más de una hora de pie haciendo fila para llegar al primero de los cuatro filtros y poder ingresar con el fin de que le aplicaran la dosis, “el sol está ardiendo y ya se siente calor”.

“Al paso que vamos la vacuna me la van a poner por ahí de las cuatro de la tarde, si bien me va, nadamas espero que no cierren y que nos alcancen a vacunar a todos; aunque dicen que si no alcanzan a inyectarnos nos darán una ficha numerada para regresar mañana”.

Esa situación se vivía afuera del Centro Canacintra, pero ya una vez dentro había que pasar a un segundo filtro compuesto por 50 personas aproximadamente, donde el paciente era sometido a un cuestionario para saber su estado físico y aguardar alrededor de una hora sentado para pasar a otra área habilitada como sala de espera.

Y en este tercer filtro esperar hasta que le llamaran para, entonces sí, recibir su dosis AntiCOVID-19.

A eso había que sumarle el tiempo de espera de 30 minutos para prever alguna reacción y, si no hay y se sentía bien, pasar a retirarse; todo eso después de haber perdido prácticamente todo el día, dijeron algunas personas en la salida de regreso a casa.