
Para atrás los fielders
Bastaron unas cuantas horas para que Rubén Moreira, coordinador de la fracción parlamentaria del PRI en la Cámara de Diputados y ex Gobernador de Coahuila, reculara, perdón, fue el auto corrector, quise decir respondiera al Presidente Andrés Manuel López Obrador; y es que ayer el Peje comió gallo, desde temprano, en la mañanera, se lanzó a la yugular y acusó a Moreira de pedir moches a cambio de aprobar el presupuesto federal, (está bien que se acerca la navidad, pero aún no es tiempo de intercambio de regalos y si hubiera, seguramente a López Obrador le tocaría regalarle a López Gatell y a Rubén le tocaría regalarle a Alejandro Moreno, mejor conocido como Alito, segundo al mando en el PRI nacional, a no perdón, nuevamente fue el auto corrector, creo que sí es el dirigente nacional, aún que a estas alturas no se sabe bien) bueno, volviendo al tema, López Obrador le soltó un muy hostil “los principios y la dignidad no se negocian” y aseguró que como no se modificó el presupuesto el coordinador de los legisladores priistas dijo que AMLO se podría ir olvidando de la reforma eléctrica que tanto le interesa. Más tarde, ayer mismo, Moreira aclaró que no estaba cancelada la posibilidad de que el PRI votara a favor de la reforma eléctrica, o al menos de una reforma eléctrica, que no es lo mismo. Hoy la prensa nacional lo agarró de aire y lo criticó sabroso, dijeron que abrió la puerta a la reforma en una franca contradicción con lo declarado por Alito Moreno; la novela seguirá, estaremos atentos al siguiente capítulo.
Murayama
Ayer estuvo en Saltillo Ciro Murayama, el consejero del INE, no confundir con el villano de las películas de Puedo Inflarte, perdón fue el auto corrector, quise decir Pedro Infante; la capital de Coahuila fue la sede del primero foro de redistritación electoral, (cuenta la leyenda que habrá un nuevo distrito federal electoral en Coahuila y se localizará en la región sureste) el integrante de la autoridad electoral aprovechó el viaje para darle una pasadita, un rozoncito, a López Obrador y a la Teatro T, Murayama comentó que ya se podía apreciar cómo la consulta popular no era un tema prioritario para la administración federal emanada del partido Maroma, perdón Morena, ya que no le asignaron presupuesto, a diferencia de los proyectos emblema como el tren maya, la refinería dos bocas y el aeropuerto Felipe Ángeles. El consejero electoral explicó que organizar la consulta popular no son enchiladas, aseguró que quieren llevar a cabo ese instrumento de participación ciudadana con toda la mano, como un proceso electoral constitucional y eso cuesta. Así que el pleito entre el Presidente y el INE sigue en su apogeo, se están dando y no son consejos.
Golpe publicitario
Ayer a media mañana se escuchó la clásica frase “paren las prensas”, que ahora con las redes sociales su equivalente sería algo así como “pónganle saldo”, y es que las autoridades federales dieron a conocer la detención de la esposa del Mencho, líder del cártel Jalisco Nueva Generación, acusada de lavar dinero para esa organización delictiva, incluso circuló el video del momento de la detención, por unos momentos pensamos que el Gobierno Federal ahora si iba en serio contra los narcotraficantes, pero no, efectivamente si detuvieron a la esposa del Mencho, pero fue porque no fue a firmar, la ley marca que cuando salen bajo fianza deben acudir periódicamente a firmar, y la señora no fue, por lo tanto la buscaron para detenerla, así las cosas, lo más seguro es que en breve nuevamente salga en libertad, al parecer lo que buscaban era dar un golpe propagandístico, cumplir con un requisito, tal vez impuesto por el Gobierno de los Estados Unidos, para mostrar que efectivamente la lucha contra los grupos criminales iba en serio, ahora que se acerca la reunión en Washington con Biden y con el Presidente de Canadá. Hará falta algo mucho más grande que esa detención para impresionar al tío Sam, pero más que pensar en el país vecino, Andrés Manuel López Obrador debería pensar en los miles y miles de jóvenes mexicanos que se encuentran encadenados a las adicciones por el tráfico de drogas que realiza el crimen organizado. El Peje tiene una gran deuda con todos los mexicanos: atacar en serio a esos grupos delictivos.